El principio: la multa es del infractor
En general, la multa responde a quien conducía en el momento de la infracción, no al auto. Pero el titular registral puede tener una responsabilidad solidaria: en muchos regímenes termina teniendo que pagar y luego repetir contra quien manejaba. Por eso importa tanto cuándo ocurrió la infracción respecto de la venta.
La fecha lo cambia todo
- Infracción labrada ANTES de la venta: le corresponde al vendedor (era el titular y/o el usuario). Si te llega a vos, hacés el descargo.
- Infracción labrada DESPUÉS de la venta: te corresponde a vos como nuevo usuario/titular.
El rol de la denuncia de venta
La denuncia de venta es el trámite por el cual el vendedor informa que vendió el auto. Lo libera de la responsabilidad por infracciones posteriores. Pero ojo: no transfiere el vehículo ni te libera a vos. Si el vendedor hizo la denuncia de venta y vos no transferiste, podés terminar pagando las multas nuevas por ser quien tiene y usa el auto.
La denuncia de venta protege al vendedor, no al comprador. La única forma de quedar cubierto vos es transferir el auto a tu nombre.
Cómo hacer el descargo
Si te llega una multa de cuando no eras dueño, presentá el descargo en el organismo que la labró, con: copia del Formulario 08 (y su fecha), el título a tu nombre y, si existe, la denuncia de venta del vendedor. Con eso demostrás que la infracción es anterior a tu titularidad.
Antes de comprar, revisá las multas
La forma de no heredar este problema es simple: pedí el informe de infracciones antes de comprar. Si aparecen muchas multas, tenés margen para negociar o para retirarte de la operación.